sábado, 27 de diciembre de 2008



"Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.

Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.

Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.

Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.

Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.

Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.

Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.

Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.

Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era."

(Coelho)



Un momento hecho de amor...



Compartir un café caliente, compartir los sueños de la vida.
De a dos compartiendo un momento.
No siempre es necesario hablar. Con solo mirarte, con el lenguaje de mis ojos, puedo comunicarme, puedo contactarme.
Compartir de a dos un sentimiento, compartir un cálido momento. De a dos, hecho de amor, de cálidos colores y de curiosos sabores.
Todos los sentidos, todas las fuerzas puestas en un encuentro, en un hermoso sentimiento.

Poema




Por eso tengo que volver
a tantos sitios venideros
para encontrarme conmigo
y examinarme sin cesar,
sin más testigo que la luna
y luego silbar de alegría
pisando piedras y terrones,
sin más tarea que exisitir,
sin más familia que el camino.



PABLO NERUDA
(FIN DEL MUNDO - EL VIENTO)



La ventana



Dos hombres, los dos gravemente enfermos, ocupaban la misma habitación de hospital.

Uno de los dos podía sentarse en su cama durante una hora cada mediodía.

Su cama estaba al lado de la única ventana de la habitación.

El otro hombre debía pasar sus días tumbado, sin poderse levantar en ningún momento.

Los dos hablaban durante horas.
Hablaban de sus esposas, de su familia, de su casa, de la vida...

Además, cada mediodía, cuando el hombre que estaba cerca de la ventana podía sentarse, pasaba este tiempo, describiendo a su compañero de habitación todo lo que podía ver fuera a través de la ventana.

El hombre de la otra cama sentía que volvía a vivir gracias a estos períodos de una hora en los que su mundo era ampliado y animado por todas las actividades y colores del mundo exterior

Desde la habitación, la vista daba a un parque con un hermoso lago.

Los patos y los cisnes jugaban en el agua, mientras los niños hacían navegar sus barcos en miniatura.

Los jóvenes enamorados paseaban enlazados entre las flores de todos los colores del arco iris

Grandes árboles decoraban el paisaje y una hermosa vista de la ciudad se podía percibir en el horizonte.

Mientras que el hombre que estaba cerca de la ventana describía todo esto con detalles exquisitos, el hombre del otro lado de la habitación cerraba sus ojos e imaginaba la escena pintoresca gracias a la descripción llena de palabras poéticas y precisas de su compañero.

Una mañana, la enfermera descubrió el cuerpo sin vida del hombre que estaba cerca de la ventana - se había apagado apaciblemente durante su sueño.

Entristecida, pidió ayuda para llevarse el cuerpo.

El otro hombre, en cuando sintió que era el momento preciso, pidió si él podía ser desplazado al lado de la ventana.

La enfermera se alegró de poder complacerle y, después de asegurarse de que estaba confortablemente instalado, le dejó solo.

Lentamente, se alzó como pudo sobre un codo para echar un primer vistazo.

Al fin tendría la alegría de ver por sí mismo todo lo que su compañero había sabido describirle tan bien...

Sin embargo, ¡todo lo que sus ojos vieron fue un simple muro! –

¿Por qué su compañero muerto le había descrito tantas maravillas si en realidad no había nada?, le preguntó a la enfermera-

Puede que simplemente quisiera darle ánimos…., le contestó, ya que él era ciego.



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